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Y aunque.


Me levanto para ir a trabajar, trabajo y vuelvo a casa. Por el camino le sonrio un par de veces al conductor del autobús, le digo buenos días a mis compañeros de trabajo, como con mi familia, juego a la play con mi hermano, actualizo las redes (con muchos gifs depresivos, pero bueno) hago mi vida y salgo con mis amigas. 
Y aunque parezca que todo va bien, no escucho las conversaciones, las sonrisas son desganadas y por costumbre. 
Y aunque parezca que todo va bien, que llevo días sin llorar, mi alma no ha dejado de hacerlo, mi corazón se quedó lejos de mi, en su cama y cada latido tira de mi y me acorrala y el echar de menos me asesina. Y sigo viva,si señor, como buena tauro que soy (como el tauró que amo) pero vivir así tan despacio hace que los días sean infiernos donde hace demasiado frío sin sus abrazos.

La teoría de la locura.


No sé cómo empezar a escribir esto y tampoco sé porque lo escribo aquí, aunque esto último puede que si lo sepa. A veces los lugares más públicos pueden ser los más íntimos para según qué cosas.
La cuestión es que tengo una teoría sobre la vida (porque creía en el Karma, empiezo a dudar de él). 
Dicen que hay personas que nacen con estrella –o para ser estrellas- y otras que nacen estrelladas, otras veces dicen que la suerte hay que buscarla –pues un mojón de pato-, después se debate de entre quien es más feliz, el que tiene dinero, amor o salud. 
Yo tengo la suerte de poder decir que tengo dos de ellos y que aunque haya dicho “suerte” creo que sencillamente es porque yo me he esforzado por ello.
Mi teoría es que todos tenemos cierto grado de locura y si te juntas con personas adecuadas – con locura parecida- todo en la vida te irá bien, o al menos no será muy difícil.
Lo complicado es cuando el tipo de locura no es el mismo, cuando hay locuras dañinas que su único propósito es corromper al resto de personas y menospreciar su distinta forma de ser.
Es algo malo creedme, basando de la base de que tengas amor – llevas tus problemas a esa persona que aunque lo intente con todas sus fuerzas no consigue más –a veces, otras sí que te eleva hasta la luna- que mantenerte a flote, pero la corriente siempre vuelve con fuerza. Después le añades que tengas salud, pues la pierdes, no literalmente ni me quejo de tal cosa porque muchas personas querrían estar sanos, pero se pierde de alguna manera, al igual que se pierden los sueños y las esperanzas, las ideas, cualquier tipo de cosa que pueda hacerte feliz.
Pero tienes que seguir a flote, como sea.

Y aquí estoy, aquí estoy.

Cuando los sueños se rompen

Pensé que podríamos hacerlo, lo creí de verdad. Y una pequeña parte de mi lo sigue creyendo, pero ahora entre lágrima y lágrima solo puedo ver que la minúscula ventana que empezaba abrirse mostrandome París se acaba de cerrar de golpe. Sin aviso, asustandome y dejandome a oscuras.

No.



Así que corre, corre corazón.
De los dos tu siempre fuiste el mas veloz.
Toma todo lo que quieras, pero vete ya, que mis lágrimas jamás te voy a dar.
Han sido tantas despedidas, que en verdad dedicarte un verso más, está de más.
Así que corre como siempre, que no iré detrás.

Oscar



Retazos de un diario:
No se, no se lo que pasa, solo se que el corazón cuando estoy con él va más rápido.
No somos sencillos, para nada, él tiene sus complicaciones y yo las mías, y los dos tenemos esa manera nuestra de enfadarnos, poniendo un punto al final de cada frase. Y yo mi manera de querer arreglarlo. Y él la de dejarme hacerlo.
Somos así, corrientes, como cualquiera, pero únicos.
Hay días que necesito detalles, solo de él, mínimos, y esos días quizás no me los da. 
Pero hay otros, que hace que todo lo que "dolía" pierda sentido, y lo mejor es que es así, no lo busca, simplemente le sale. Y yo soy feliz.
& hace que todo, valga la pena. Que nosotros valgamos la pena.
Pocas veces escribo todo lo que siento por él, pero hay una razón.
El amor, el deseo y la pasión, no tienen una explicación lógica.
Está ahí, se siente, pero no se describe.

Maldad



Hay que tener cara dura  para hacer daño a los demás.
Sinceramente creo, que el dolor no hace invencibles, deja salir fuera una cara menos bonita de nosotros, nos congela y nos quiebra.
Pero eso no le da derecho a nadie hacer daño, por supuesto que no.
Y jugar ¿Desde cuando se juega en el amor?
Quien quiera opinar que es un juego, que lo opine, pero cuando entran los sentimientos de esa persona, deja de serlo, no lo es.
¿Que hago? ¿Atacarle? 
Un gustazo sería si no fuera porque:
1º Es mi chico de fuego, y no quiero que este juego le haga daño a él.
2º Es un juego en el que yo, no pienso ser una jugadora más.

No estoy mal, ni triste, solo rara.



¿Donde te dejaron, pequeña? Estás a la deriva, fuera de un juego que es más tuyo que de nadie. Y escuchas una canción en otro idioma y por supuesto no entiendes la letra. ¿Que más da? Si hoy, así, nada importa lo suficiente, y el resto duele como si fuera importante.
Es ese tipo de cansancio, falso. Que no tienes pero que te inunda. Y por un día quieres desaparecer o dormir hasta que finalice este mismo.
Pero sabes, que no sucederá nada de eso.