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Su canción



Suena su canción favorita en la lista de reproducción de mi móvil, lo cual me impulsa a salir de la cama, pasar frío y escribir.
La canción no me gusta, ni de lejos es mi estilo de música, la cosa es que su deje antiguo y su ritmo no están nada mal. Se merece ser escuchada.
Me recuerda a él, pero no es raro, es su canción favorita. No me lo imaginaba escuchando este tipo de música, en realidad casi ninguna, apenas le conozco.
Pero no tengo derecho a opinar que tipo le gusta o deja de gustarle, ya que yo misma, sin gustarme, le he dado al modo REPEAT mientras escribo sobre él.
Que ya no está, o nunca lo estuvo, no le recrimino nada, ni pido que vuelva.
Él solo es él y este rato de tres minutos y palabras escritas, son solo mías.
La canción termina

Si mordieras la manzana envenenada



Sumérgete en ese cuento de hadas que crearon para ti y para mi.
Déjame que te cuente la versión mejorada.

I don´t believe in fairy tales
              But I believe in you and me

Compórtate y me comportaré



Pasa de esas veces, las veces en que ocurre todo lo contrario a lo que tu quieras.
Y te preguntas que si eso solo sucede por el mero echo de que tiene que pasar, o 
porque está escrito en eso que llaman destino.
Quizás en el momento en sí, puedes pensar que es una casualidad, una norma del 
universo y que así es como deben ser las cosas.
Puedo decir, que las cosas me van bien, pero no pueden quedarse tranquilas no.
Pues creo que él chico de las galletas supersónicas ha sido un regalo de reyes, una cruzada en mi camino,
vete a saber, quizás de mi futuro, de ese que no quiero hablar.
Puedo añadir que ese pequeño sin nombre es lo más perfecto del universo y que lo espero con ganas.
Pero no se me puede olvidar mencionar, que está, "Él, la luna y el mar" que si.
¿Cuantas veces te pedí que regresaras?
Caprichos del "destino" hoy te vi, y solo me dieron ganas de cerrar los ojos y pensar en otro tipo de cosas.
Compórtate y me comportaré

Hoy le escribo a él, te escribo a ti.


Estás aquí, o al menos yo supongo que él está aquí.
Esto no es una carta de amor, ni de promesas pasadas.
No voy a darle las gracias por nada,  aunque siempre le estaré agradecida por su vuelta.
 En estos días le he estado recordando, si a ti, y he llegado a la conclusión de que todo fue rápido, de que en realidad no sé si quiera si esto era mutuo, y que supongo que no lo sabré, pero no estoy mal por ello.
Esta vez las cosas van a ser diferentes, lo voy a intentar, va a ser de esa manera suave y divertida.
Quiero que un día sonrías y me digas que lo has superado todo, y que creas en ti.
Porque yo si creo en ti, y ahora estoy de tu parte, seré todo lo que quieras que sea.
Seré el punto positivo que te hace falta, y la que te haga pasar hambre por las noches para que me dejes alimentarme de tus palabras.
& lo vuelvo a repetir, no es una declaración de amor, soy tu amiga, su amiga.
O lo pienso intentar.
Pero no te voy a mentir, me gustabas, y me gustas.

Apareció


Preguntarse el porqué, es absurdo.
Igual que era aquella tarde, pero ahí estaba cuando yo ni siquiera le buscaba.
& fue como siempre, o como se supone que era siempre.
Fue a uno de los que no pedí, porque pensé que jamás estaría aquí de nuevo.
Y en cambio, es el primero y supongo que el único.
Las cosas puede que ya no sean como antes, pero yo lo pienso intentar.
Y aunque no lo recuerde, ahora será, mi chico de las galletas supersónicas