Y aunque.


Me levanto para ir a trabajar, trabajo y vuelvo a casa. Por el camino le sonrio un par de veces al conductor del autobús, le digo buenos días a mis compañeros de trabajo, como con mi familia, juego a la play con mi hermano, actualizo las redes (con muchos gifs depresivos, pero bueno) hago mi vida y salgo con mis amigas. 
Y aunque parezca que todo va bien, no escucho las conversaciones, las sonrisas son desganadas y por costumbre. 
Y aunque parezca que todo va bien, que llevo días sin llorar, mi alma no ha dejado de hacerlo, mi corazón se quedó lejos de mi, en su cama y cada latido tira de mi y me acorrala y el echar de menos me asesina. Y sigo viva,si señor, como buena tauro que soy (como el tauró que amo) pero vivir así tan despacio hace que los días sean infiernos donde hace demasiado frío sin sus abrazos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Otro sueño efímero?
Un placer leerlo.